Pazo de Ribeira

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El Pazo está situado en el lugar de Ribeira, en la parroquia de San Pedro de Quembre, a la orilla del río Barcés y cerca de Ponte Lago. La finca es recorrida por el río, y en ella destacan los jardines con laberintos de árboles de boj, y las tres fuentes de piedra. La vivienda es un caserío de planta rectangular cubierto de teja a cuatro aguas, realizada en cachotería con cantería en jambas, dinteles y esquinas. Posteriormente se añadió una galería de madera pintada en blanco. En la fachada que da al jardín, tiene un escudo con armas de los Salazar y de los Alvarado. La capilla está dedicada a San Juan Bautista.

Pazo de Esperante

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El Pazo de Esperante está situado en el lugar de Esperante, en la parroquia de San Pedro de Quembre. Se trata de un volúmen paralelepípedo dispuesto en dos plantas. En la misma propiedad se añaden dos edificios con funciones de hórreo-garaje y almacén. Los materiales empleados son piedra de cachotería y una teja árabe en la cubierta. Cabe destacar también el jardín y los cuatro escudos.

Pazo de las Cadenas

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Llamado así por contar en su puerta con unas gruesas cadenas. Se encuentra en Herves de Abaixo, en la parroquia de Beira. Este privilegio fue concedido en 1680 por el rey Carlos II a la dueña del pazo, Doña Bernarda de Ulloa, que había acogido durante una noche a la que sería segunda esposa del rey español, Doña María Ana de Neoburgo, que se dirigía a Madrid para reunirse con su prometido.

Hoy en día aún existen las cadenas, y también se recuerdan muchas leyendas que las tienen por protagonistas. Se dice que aquel que cometiese un delito lejos de la parroquia y tocase las cadenas del pazo antes de que lo cogiesen, quedaba libre; o que en aquellas agresiones ocurridas en las parroquias, el agresor que tocaba las cadenas antes de ser atrapado, quedaba libre de pena.

El primer dueño que se conoce del Pazo das Cadeas es Don Rodrigo de Basante o Basanta, rico comerciante que dotó de armamento la expedición al Río de la Plata que partió de A Coruña el 15 de Marzo de 1526. Desde entonces se sabe que el pazo fue propiedad de las familias Quiroga, Valdés o Quindóns.

En las guerras carlistas fue utilizado como prisión, y actualmente el pazo está en buen estado de conservación , más transformado en sus estructuras.

Pazo de Vilasuso

Pazo de Vilasuso

Está asentado en el hermoso Val de Barcia, en el lugar de Vilasuso, en la parroquia de Santiago de Sumio. Este edificio es de estilo barroco y tiene amplias proporciones, de planta rectangular, con dos cuerpos de la fachada principal en escuadra. En un lateral en ángulo recto está situada la capilla. En la parte superior está la cocina, destacando la lareira. Entre las altas torres de la fachada principal tiene un escudo que representa los Vilardefracos, Bermúdez de Castro, Salgado, Santiso, Lobera y Mariño.

En este pazo residieron importantísimos personajes, como por ejemplo: Juan Francisco Santiso, hijo del fundador del pazo, Gobernador General de Tucumán (Argentina), que jugó un papel importante en la conquista de América y en la lucha contra los indígenas; Juan de Santiso, Caballero de Santiago y Gobernador de Cádiz; Alonso de Moscoso, eclesiástico en la Catedral de Tui; José de Avellaneda Manrique y Santiso, Capitán General de Castilla la Vieja; Diego Osorio y Escobar, Obispo de Puebla de los Ángeles en

Nueva España (México) y también Virrey de Nueva España; Juan Queipo de Llano, Arzobispo de Chiarcas (actual Bolivia); Álvaro de Navia, Marqués de Santa Cruz de Marcenedo y Capitán General de Orán; además de consejeros de Castilla, canónigos, etc.

Pero sin duda, unos de los personajes más importantes vinculados a Vilasuso serán D. Francisco Bermúdez de Castro y Sangro Moscoso y Miranda, y su bisnieto el Marqués de Guad-El-Jelú.

Francisco Bermúdez de Castro ocupó distintos cargos militares y políticos. En la Guerra de la Independencia juega un papel importante para Galicia, ya que consigue como embajador que el rey de Inglaterra, Jorge III, mande armas, municiones, prendas de vestir y calzado para los combatientes gallegos. Consigue además que la Marina inglesa proteja las costas gallegas y las rutas de los correos marítimos, y que el Marqués de de la Romana vuelva para defender Galicia.

En representación de la provincia de Betanzos, fue uno de los diputados que firmó la Constitución de Cádiz. Fue enterrado en la Capilla de San Miguel de la Iglesia de Santiago de Sumio.

Por su parte, Pedro Sangro y Ros de Olano, Marqués de Guad-El-Jelú, fue un distinguido sociólogo y académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, y uno de los fundadores de la Sociedad española para el progreso social. Además llegó a ocupar el cargo de Ministro de Trabajo de 1930 a 1931.

El jardín de este pazo fue diseñado en el sigo XIX por el prestigioso jardinero francés Mathias Thieble, y dispone de un laberinto con árboles de boj, fuentes, un hermoso camino de camelias y una gran variedad de especies, tanto autóctonas como procedentes de territorios de climas más cálidos.